martes, septiembre 27, 2011

Con mentiras aprobé Sociología...

Con mentiras aprobé Sociología, me hicieron aprender que la "familia" es una institución y como tal, la base de la sociedad, ¿mentiras? según el catedrático en cuestión, ¡no!...

Según mis creencias y mi nueva experiencia dicen que: ¡mentí!. Mentí cuando con mi bolígrafo escribí: "familia"...

Hoy en día muchas cosas han cambiado, muchas otras deben cambiar con URGENCIA. Entre ellas: la familia como base de la sociedad... Debemos de ser más prácticos. ¿Matrimonio? Todos ahora se casan pensando que si no funciona, aún queda como salvación, el divorcio...

Seamos más prácticos señores, la típica familia americana con tres hijos, la señora bien restirada, peinada y maquillada, con el hombre tipo Brad Pitt y el perro golden retriver ¡no es verdad!

De verdad, es desesperante ver y oír hablar a las mujeres en busca de su "principe azul" que las saque de pobres... ¿porqué mejor no tanta ingenua imaginación la aplicamos en estudiar?

¿Porqué no somos un poquito más egoístas y nos preocupamos por agrandar y llenarnos de riqueza intelectualmente? ¿Es tan difícil ser práctico y tener estabilidad emocional?

No digo que no se pueda tener amor. Tampoco digo que es una utopía, simplemente que NO debería ser el único fin de nuestra existencia. Dice una canción: Si pensara menos con la cabeza, menos con el corazón y más con la entrepierna... ¡el triunfo del amor!. Con eso no los aliento a que se vuelvan unos cualquieras, simplemente buscar la practicidad en la vida. ¿Para qué tanto drama, celos, melancolía... si al final de cuentas, el mundo sigue girando?

De las cosas que debes hacer antes de morir son: Plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo... (?)
*Plantar un árbol. Sí, porque nos estamos acabando al planeta que da miedo...
*Escribir un libro. También, buena opción es empezar por un blog, por lo menos ya tengo el título de mi libro...
*¿Tener un hijo?. ¿Es que acaso no estamos concientes de la sobrepoblación que vivimos? ¿Más hijos cuando hay muchos niños abandonados?

La vida sería menos complicada si se resumiera a hacer el amor cuando nos plazca, leer un libro al mes y hacer lo que realmente nos gusta y llena sin importar la remuneración económica.

¡¿Simple?! ¡Yo ya lo pongo en práctica, ¿y tú?!

Cabe mencionar que lo escrito aquí es cuestión de enfoques, para ser más precisa MI ENFOQUE, no digo que es o tenga que ser una ley universal, pero al menos para mí, lo es.

Comenta o tuitéame: @DianaFeria

lunes, julio 25, 2011

FIN

¡Sal ya!, por favor sal ya de mí vida, de mi mente, de mis recuerdos, pero sobre todo... de mi corazón.

¡Vete de mí escencia! Vete así como aquel día cobarde, ¡cobarde! en el que ni adiós dijiste... ¿Para qué entraste? ¿para qué viniste? ¿cuál era tu fin?...

¿No ves que sufro?... Mi alma rebelde por fin encontraba algunas reglas que quería seguir, ¡seguirte!

Pero no fui más que el vulgar clavo con el que querías tapar aquel hueco que aún te seguía doliendo y dejaste al descubierto mi corazón... Ahora comprendo, los planes, los sueños... Los compartiste conmigo ¡para vivírlos con ella!, ese amor de tu pasado...

Ahora eso eres para mí, ¡pasado!... Son estas las últimas letras que te dedico, los últimos recuerdos... Si nos cruzamos en algún recuerdo, no me mires, no te miraré... ¡Eres libre! ¡SOY LIBRE!...

Desearte buenas cosas sería hipocresía y si me conociste aunque sea un poco, sabrás que no va conmigo. Desearte el mal, tampoco, porque alguna vez me hiciste feliz, ¡infeliz!...

Simplemente pediré a la vida que te trate como mereces. ¡FIN!

jueves, julio 07, 2011

Bungee Jump

¡Hice el bungee jump!... ¿Adrenalina total? ¡Sí!. Pero todo eso queda de lado cuando te enfrentas a tus miedos, lo más terrorífico y oculto que tenías archivado en el último cajón de los recuerdos de la mente y el corazón que quisieras pudieran ser suprimidos, salen a flote…


¡Son veinte metros, es poquito! Dije cuando lo vi a lo lejos, subiendo las escaleras, la valentía se pavoneaba y saludaba a los incrédulos turistas con piel dorada que el sol les dejaba de recuerdo y que desde abajo disfrutaban el espectáculo…


Arnés, instrucciones, fotos, más saludos y de repente: ¡La plataforma!... El paisaje que puedes apreciar desde esa altura no tiene nombre, hasta… ¡que miras hacia abajo! ¡el vacío!...


Toda la gente espera tu salto triunfal pero los miedos, las contrariedades, los sentimientos, las desilusiones, los fracasos, cual ancla te impiden saltar…


Cuento hasta tres y salto… uno, dos, ¡otra vez!... Porras, ánimos, chiflidos, cámaras y la gente se vuelven nada, no existe nada más que tú, tus miedos y veinte metros que te separan de la gloria… Uno, dos… tres…


Fue imposible guardar los gritos pero los miedos se diluyeron en el chapuzón en el que aterrizas y te refresca y te vuelve a la realidad de que ¡estás vivo! ¡lo lograste!...
Hoy hice “bungee jump” sí. Y no voy a negar que estuve a punto de no hacerlo, pero también logré brincar mis miedos y dejarlos atrás para ser lo que siempre he añorado: ¡Libre!

miércoles, junio 08, 2011

TU FELICIDAD NO ESTÁ ACOSTA DE LA MÍA

Vicios que regresan. Recuerdos que aún duelen. Promesas que jamás se cumplirán. Ídolos que se esfuman. Fobias que se acresentan. Miedos que nacen. Apocalipsis que llegan. Heridas mortales. Enfermedades que nacen. Vidas sin sentido. Crisis existenciales. Sangre derramada. Guerras sin sentido. Contratiempos. Expulsiones. Destierros. Balas. Sangre. Lagrimas. Dolor. Esclavitud. Olvido. Derrota. Ausencias. Maldiciones. Finales. Abandonos. Abortos. Humillación. Cobardía. Infiernos. Guerra. Sangre. Dolor. Guerra. Sangre. Dolor. Caos reinante…

He decidido expulsar todo lo anterior de mi cuerpo, mente y corazón. Todo será sustituido.

Nuevas ilusiones. Búsqueda de tesoros. Valor para conquistar. Entrada al paraíso. Encuentros. Reencuentros. Celebraciones. Nuevos sentidos. Nuevas vidas. Aceptaciones. Alegrías. Sabidurías. Talentos. Saber. Poder. Magia. Familia. Tiempos. Cambios. Amigos. Manifestaciones. Eternidad. Placeres. Maravillas. Defensas. Actitudes. Paz. Armonía. Felicidad. Tradiciones. Locuras. Infinitos. Caminos. Adelante. Metas. Viernes. Fiestas. Días. Sol. Luz. Resurrecciones. Bailes. Playas. Canciones. Poemas. Cafés. Aromas. Sueños. Países. Calma. Libros. Recuerdos. Infancias. Actitudes. Creo en mí. Heridas que curan. Jardines. Arcoíris. Volar. Elecciones. Todo lo consigo. Compañías. Viajes. Almas. Brisas. Alivios. Risas. Realidades. Vidas. Agua. Montañas. Amaneceres. Nieves. Estrellas. Caminos. Ollas del tesoro. Mangos. Cuerpo. Mente. Viento. Amores. Voces. Flores. Verdades. Valentías. Alegría. Viento. Libertad. Mariposas. Atardeceres. Colores. Papalotes. Amor. Valor. Comunicación. FE. Fe en ti. Fe en mí. Fe en el mundo. Fe al ver lo invisible. Fe al creer lo increíble. Fe al recibir lo imposible…

Puede haber mil razones por las cuales ser infeliz. Pero elijo las millones de razones que existen para poder ser feliz y seguir adelante. ¿Qué eliges tú? :)

¿Tienes twitter? ¡Sígueme! @DianaFeria29

sábado, abril 09, 2011

Devuélveme...

Devuélveme las sonrisas que te envié, las canciones que te dediqué y el amor que te dí. Devuélveme la tranquilidad al corazón, la alegría de vivir y la esperanza de una ilusión. Devuélveme los planes que hicimos, las promesas que te hice, las cartas que escribí y las noches sin dormir. Devuélveme las confidencias, los secretos, las pasiones y los besos, las noches que hicimos el amor en sueños. Devuélveme los suspiros, las letras que inspiraste, la ilusión de tu llegada...

Yo te regreso tu libertad, las canciones que me dedicaste, las interminables horas que formamos castillos en el aire. Te regreso tus horas de desvelo, tu concentración y tus planes. Te regreso los besos que me enviaste, las oraciones que dijiste y los buenos deseos que proyectaste. Te regreso la familia que planeaste.

Te regreso las palabras que utilizaste para desnudarme el alma, devuélveme las lagrimas derramadas, los sueños que eran míos y que creí compartiríamos...

Devolvámos el tiempo hasta mayo para no habernos conocido...

domingo, febrero 27, 2011

Sueños de amor

          Me cuesta tanto olvidarte, porque no quiero olvidarte… se decía para sí mismo mientras caminaba por la solitaria calle bajo el quemante sol de aquel inusual mes de febrero.

         Me he enamorado pero esto es muy complicado… a su vez pensaba ella mientras escribía en los pocos espacios que encontraba de las ya gastadas hojas amarillentas y carcomidas de aquel viejo diario.

Ambos se llevaban en el corazón, para ambos era una situación nueva, romántica, inusual...

Ella era su brújula, su guía, desde el momento primero en que la encontró, se convenció de que el destino se la tenía guardada esperando el momento justo para encontrarse. Muchas crisis y decepciones lo tenían abrumado, colapsado, juro no volver a amar, pero cuando la vio su mundo se paralizó, no sabía cómo pero sabía que era un regalo del destino. Ahora vivir sin ella sería andar por la vida como un vagabundo. Era ella, su rosa de los vientos.

Ella había muerto en vida. En el pasado había sido la dueña de un corazón enamoradizo, muchas veces amó, muchas veces sufrió, muchas veces entregó el alma misma, las mismas veces que se la hicieron añicos, tantas veces jugaron con su corazón que esté agonizaba, sus labios habían olvidado cómo sonreír. Cuando estaba a punto de colapsar, llegó él. Él fue prácticamente un by pass, le regresó los latidos a su corazón, le inyectó vida, cuando más seco estaba. Estaba ella segura que sin él, moriría.

La noche y la luna eran sus cómplices, bajo su resguardo se amaban hasta enloquecer, no había manera de sofocar el incendio que sus almas provocaban. Jugaban, cantaban, reían, lloraban, el mundo se paralizaba y sólo había cabida para la expresión de su amor en todo esplendor, las palabras sobraban, sus ojos decían todo, la piel quemaba, los labios ansiosos por fin se encontraban, las manos inquietas encontraban el lugar perfecto para estar, sus cuerpos eran piezas de rompecabezas que al fin lograban embonar. En el éxtasis de su amor, hasta la luna se sonrojaba…


...Continuará

jueves, enero 27, 2011

EL DEFINITIVO ADIÓS



“La vida es para disfrutarse” dicen. Quisiera saber el nombre de sólo tres personas, tan sólo tres que sean realmente felices con lo que tienen, que no renieguen de nada, que vivan en completa armonía y en ese estado utópico de “FELICIDAD”.

Fumaba lentamente mientras pensaba y contemplaba por la fría noche las gotas de aquella lluvia que llevaba consigo las miles de lágrimas derramadas mezcladas con sudor y alcohol desde varios días atrás.

Un cúmulo de recuerdos le llegó de repente; cuando la conoció, cuando le habló por primera vez, cuando la espiaba al salir del trabajo, lo linda que se veía con aquel vestido blanco, la primera vez que hicieron… el amor. Sonreía al recordar esa dulce mirada que siempre conservaba incluso cuando se enojaba, aquella pequeña arruga en el entrecejo que se le formaba cuando hacía un berrinche por cualquier tontería, los cálidos besos que reconfortaban las frías noches como aquella…

De repente calló un trueno y con él llegaron los malos recuerdos, aquella noche en la que los celos lo cegaron. Él la amaba profundamente y no podía, no quería compartirla, era de él y solo de él. A él le pertenecían las sonrisas, los buenos tratos, los abrazos, su cuerpo, su alma...

Si tan sólo hubiera confiado ella, él no estaría debatiéndose entre la gloria o el infierno y ella no estaría postrada en la cama número cinco del segundo piso de aquel lúgubre y mal oliente lugar llamado hospital.
Desde que discutieron por última vez, no la había vuelto a ver, no podía verla en esas condiciones, llena de tubos, sin sus ojos suplicantes de un beso al verlo, sin sus rizos perfectamente acomodados, sin sus sonrosadas mejillas, sin las tiernas palabras, sin la sutil coquetería…

Lo peor del caso era que el culpable de dicha infelicidad era él mismo. Él quién en un arranque de súbita furia hizo que callera por las escaleras, muriendo dentro de ella la consagración de su amor: un niño, su hijo, la pequeña criatura resultado de los días y noches que ellos se amaron.

Pero se lo debía, se habían jurado amor en las buenas y en las malas, además no podía seguir en ese estado, iba en caída libre y sólo ella podía salvarlo, ella sabría perdonarlo y juntos crearían su hasta entonces: utópica felicidad. Una regadera, un rastrillo y un café eran ahora sus mejores aliados.

Se arregló como la vez que hizo realidad varias de las muchas fantasías por ella pedidas. Esa vez en la que ella dijo el primer: Te Amo.

Pasó por sus flores favoritas, siempre olvidaba el nombre pero sabía que eran aquellas con pétalos amarillos jaspeadas con un rosa muy lindo. En la mano derecha llevaba el ramo de flores, en la izquierda una rebanada de pay de queso preparada por el mismo, en la boca la sonrisa coqueta con la que la había enamorado, en los ojos la súplica ferviente del perdón y en el corazón la promesa de amarla por siempre.

Cuando llegó se recargó en la puerta, ella volteó y sonrió, él dijo “Te amo”, ella calló y cuando iba a pronunciar unas palabras, el monitor anunciaba el definitivo adiós.

Hay ocasiones en la vida de uno en la que hubiéramos preferido no vivir. Hay ocasiones en las que no sabemos para qué estamos en esta tierra. Hay ocasiones en la que desearía dar mi vida con tal de reparar el daño…