lunes, julio 25, 2011

FIN

¡Sal ya!, por favor sal ya de mí vida, de mi mente, de mis recuerdos, pero sobre todo... de mi corazón.

¡Vete de mí escencia! Vete así como aquel día cobarde, ¡cobarde! en el que ni adiós dijiste... ¿Para qué entraste? ¿para qué viniste? ¿cuál era tu fin?...

¿No ves que sufro?... Mi alma rebelde por fin encontraba algunas reglas que quería seguir, ¡seguirte!

Pero no fui más que el vulgar clavo con el que querías tapar aquel hueco que aún te seguía doliendo y dejaste al descubierto mi corazón... Ahora comprendo, los planes, los sueños... Los compartiste conmigo ¡para vivírlos con ella!, ese amor de tu pasado...

Ahora eso eres para mí, ¡pasado!... Son estas las últimas letras que te dedico, los últimos recuerdos... Si nos cruzamos en algún recuerdo, no me mires, no te miraré... ¡Eres libre! ¡SOY LIBRE!...

Desearte buenas cosas sería hipocresía y si me conociste aunque sea un poco, sabrás que no va conmigo. Desearte el mal, tampoco, porque alguna vez me hiciste feliz, ¡infeliz!...

Simplemente pediré a la vida que te trate como mereces. ¡FIN!

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