Hay historias de carretera,
en dónde cada suspiro queda suspendido en los árboles
que enmarcan el camino de regreso a la realidad,
en espera de que la nostalgia se apodere de ellos
y entonces el viajero, regrese...
También hay montañas y cerros
que incitan a ser escalados para tocar el cielo y engrandecer los sueños.