domingo, febrero 27, 2011

Sueños de amor

          Me cuesta tanto olvidarte, porque no quiero olvidarte… se decía para sí mismo mientras caminaba por la solitaria calle bajo el quemante sol de aquel inusual mes de febrero.

         Me he enamorado pero esto es muy complicado… a su vez pensaba ella mientras escribía en los pocos espacios que encontraba de las ya gastadas hojas amarillentas y carcomidas de aquel viejo diario.

Ambos se llevaban en el corazón, para ambos era una situación nueva, romántica, inusual...

Ella era su brújula, su guía, desde el momento primero en que la encontró, se convenció de que el destino se la tenía guardada esperando el momento justo para encontrarse. Muchas crisis y decepciones lo tenían abrumado, colapsado, juro no volver a amar, pero cuando la vio su mundo se paralizó, no sabía cómo pero sabía que era un regalo del destino. Ahora vivir sin ella sería andar por la vida como un vagabundo. Era ella, su rosa de los vientos.

Ella había muerto en vida. En el pasado había sido la dueña de un corazón enamoradizo, muchas veces amó, muchas veces sufrió, muchas veces entregó el alma misma, las mismas veces que se la hicieron añicos, tantas veces jugaron con su corazón que esté agonizaba, sus labios habían olvidado cómo sonreír. Cuando estaba a punto de colapsar, llegó él. Él fue prácticamente un by pass, le regresó los latidos a su corazón, le inyectó vida, cuando más seco estaba. Estaba ella segura que sin él, moriría.

La noche y la luna eran sus cómplices, bajo su resguardo se amaban hasta enloquecer, no había manera de sofocar el incendio que sus almas provocaban. Jugaban, cantaban, reían, lloraban, el mundo se paralizaba y sólo había cabida para la expresión de su amor en todo esplendor, las palabras sobraban, sus ojos decían todo, la piel quemaba, los labios ansiosos por fin se encontraban, las manos inquietas encontraban el lugar perfecto para estar, sus cuerpos eran piezas de rompecabezas que al fin lograban embonar. En el éxtasis de su amor, hasta la luna se sonrojaba…


...Continuará

No hay comentarios:

Publicar un comentario