jueves, junio 28, 2012

Ahogando penas...

-Hey mesero, ¡tráeme una botella, por favor te pido!...
     -Veo que ahogar sus penas desea, ¿qué licor le sirvo?
-El licor no importa mientras contenga más resignación, escucha bien lo que te digo.
     -No basta la resignación, mi bella dama, permítame el consejo que a continuación le cito:


"En la guerra y en el amor todo se vale. En la guerra y en el amor a veces se gana, la mayoría se pierde; pero lo que jamás se debe de perder es el corazón fresco y entusiasta; el corazón anhelante y lleno de suspiros; aquel corazón que aún lleno de cicatrices es capaz de sonreírle al Sol y no rendirse... Porque aún con marcas, aún a rastras puede enamorar con esa sonrisa al verdadero complemento que para él existe..."