Yo te regreso tu libertad, las canciones que me dedicaste, las interminables horas que formamos castillos en el aire. Te regreso tus horas de desvelo, tu concentración y tus planes. Te regreso los besos que me enviaste, las oraciones que dijiste y los buenos deseos que proyectaste. Te regreso la familia que planeaste.
Te regreso las palabras que utilizaste para desnudarme el alma, devuélveme las lagrimas derramadas, los sueños que eran míos y que creí compartiríamos...
Devolvámos el tiempo hasta mayo para no habernos conocido...