lunes, septiembre 06, 2010

¡MÉXICO INSEGURO, PÁNICO SEGURO!

El pasado miércoles, alguien se atrevió a irrumpir y destruir la paz y tranquilidad de una familia, MI familia.

Todo pintaba para ser un día fenomenal, me esperaban mis abuelitos muy temprano por la mañana para que los acompañara a hacer varias diligencias. Empezando por consulta en el ISSSTE, fila en el banco, finalizando con las compras del mandando en el supermercado. Llegamos a casa para hacer la comida, yo ayudé, esperamos a que mamá llegara de trabajar y comimos todos juntos.

Una diligencia más, ir a alguna mercería del centro para comprar algunas cosas necesarias de mamá. Todo estaba tranquilo, día rendidor, buenas obras, buena comida, todos los pendientes realizados, era hora de ir a casa.

¡Taxi! –Buenas noches, a Haciendas por favor, entrando por la calle de Soriana…

En el transcurso seguimos con más platicas y planes, entre ellas ahora soy una estadística, formo parte de la fuerza laboral productiva desempleada. Tengo una carrera, sí, pero… En fin ese será tema de otra entrada.

Llegamos a las 20:00 hrs. Abrí la puerta, prendí la luz y de pronto…
             - Diana, ¿porqué hiciste todo este desorden?
             - Yo no hice nada, si salí contigo desde las seis de la mañana
             - ¿Porqué están tiradas las crayolas de mi cuarto?

Me asomé un poco más y sentí escalofríos, la puerta de atrás estaba abierta…

Miles de sentimientos se apoderaron de mí, mamá me dijo: Espera, salte. Nos salimos enseguida de la casa, los vecinos desde sus casas se asomaban, pero nadie nos socorrió.

             - ¡Una patrulla! ¿Cuál es el número?
             - Emergencias 066 ¿en qué le puedo ayudar?
             - ¡Necesito una patrulla!
             - Tranquilícese, ¿qué emergencia tiene?
             - Acabo de llegar a mi casa y está abierta, la sala y 
               el cuarto están revueltos, y…   (nudo en la 
               garganta)
            - ¿Qué se llevaron?
            - … cómo fucking voy a saberlo, no sé si todavía      
             esté alguien ahí adentro, no subí…
            - Cálmese deme su dirección… su reporte ya está 
              tomado, la patrulla ya va para allá.
            - Gracias.

Veinte minutos de angustia, de rabia, de coraje, de impotencia, de susto, de preguntas, ¿quién, porqué, para qué? 

La gente sólo veía a través de su ventana, lo que acrecentó mi rabia, mamá sólo trataba de ser fuerte, traté de serenarme cuando me acordé: ¡Mi lap! 

Los consuelos fueron en vano, calma todo esta bien, tú estás bien, esas son cosas materiales… Ajá, cosas materiales que le cuestan a la gente, cosas que cuestan no sólo dinero, sino esfuerzo, sueños, desvelos…

Llegó la patrulla, entraron, subieron, revisaron, subí con ellos y mi sorpresa, TODAS mis cosas estaban, mi computadora ahí estaba, no se llevaron nada, sólo estaban mis cosas revueltas…

Bajé atónita cuando la vecina de ha lado llegó, su casa tiene protectores, aún así también se metieron, quitaron el pasador de la reja e igualmente revolvieron sus cosas sin llevarse nada.

Los policías nos dijeron que no quedaba más que apoyarnos unos a otros, que es imposible tener a tanta gente segura, que sólo tres patrullas están disponibles para cinco fraccionamientos, que la patrulla que ellos traían ni luces tenía, que la policía no estaba capacitada, que faltan elementos, que nadie se quiere hacer responsable, que no les pagan lo que les corresponde, que ellos mismos tienen que costear sus uniformes y mil quejas más… ¡No jodan! 

Estamos a días de que MÉXICO celebre su BICENTENARIO, el H. Presidente de nuestro país se llenó la boca alabando las cosas que ha hecho durante sus cuatro años de gobierno; que si la crisis, que si la influencia, que a pesar de ello, estamos saliendo de ella… ¿y los putos Reyes Magos dónde están? diría Bunbury.

Desafortunadamente me volví paranoica, se lo tengo que agradecer a la rata que se atrevió a entrar a mi casa, que violó mi intimidad, si de por sí, soy chocante con mis cosas, con mi cuarto, no dejo a nadie que pase y este tipo de buenas a primeras se atrevió no sólo a entrar a mi cuarto, sino a tocar mis cosas, mi ropa, zapatos, accesorios, MIS COSAS, mi intimidad.

No queda más que reponernos, agradecer a todos los que me mandaron sus mensajes con buena vibra y buscar una nueva casa en la cual podamos estar seguros, sanos y salvos mi familia y yo.
¡Así celebro a México en su Bicentenario!

Como siempre, mil gracias a todos los que me leen y me siguen en twitter. Los que aún no lo hacen, aquí se los dejo: @DianaFeria29

Un beso como siempre, pórtense bien.

4 comentarios:

  1. Le doy un ocho, tenia que mencionar a Bunbury? Que bueno que sigue redactando, suerte colega!
    No deje de visitar:

    www.flickr.com/photos/mcmstylephoto

    Misael Cuevas
    Saludos

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  2. Buena muy buena redacción amiga

    Felicidades Lic. Feria

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  3. Sipi soy yo Tu amiga Leidi di jajaja

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  4. Los comunicólogos se hacen presentes! Gracias x pasar a mi blog! :)

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